Mayra
He tocado tantos pies, más de los que nunca llegue a imaginar...
Quiero que mi servicio de reflexología podal sea el mejor. Para lograrlo, me centro en tres pilares clave: formación continua, la experiencia del cliente y la personalización total del tratamiento.
1. Perfecciono mis Técnicas y Conocimientos
- Me formo constantemente: Siempre estoy haciendo cursos de especialización en técnicas avanzadas de reflexología para poder tratar indicaciones clínicas específicas (problemas digestivos, dolor de espalda, insomnio, etc.).
- Anatomía al dedillo: Conozco a fondo el mapa de puntos reflejos de los pies y su conexión con el resto del cuerpo, lo que me permite una estimulación más precisa y efectiva.
- Desarrollo mi intuición: La práctica es mi mejor aliada. Me ha permitido desarrollar esa sensibilidad especial para detectar y tratar las zonas de tensión de la manera más eficaz posible.
2. Optimizo la Experiencia del Cliente
- Ambiente de 10: Me aseguro de que mi espacio sea un remanso de paz. Iluminación suave, música relajante y una temperatura perfecta para que la desconexión sea total.
- Comodidad garantizada: Para mí es vital que estés a gusto. Uso camillas ergonómicas de primera, te ofrezco mantas si hace falta y siempre toallas desechables.
- Productos que cuidan: Utilizo aceites y lociones de alta calidad. No solo facilitan el masaje, sino que aportan beneficios extra como hidratación o aromaterapia.
3. Personalizo y Cuido cada Detalle
- Consulta inicial: Antes de empezar, siempre charlamos. Quiero entender tus necesidades específicas, tus problemas de salud y qué esperas exactamente de la sesión.
- Tratamiento a medida: Adapto mis técnicas y la presión a tu sensibilidad y a esas áreas problemáticas que hemos identificado juntos. Eres único/a.
- Feedback y recomendaciones: Al terminar, te doy consejos para que te cuides en casa y te pido tu opinión sincera para ajustar futuros encuentros.



